0%
Por qué clases utilitarias

Por qué clases utilitarias

El coste real de una hoja de estilos que ya no te atreves a modificar

10-15 min

Por qué clases utilitarias

Abre el main.css de un proyecto de hace dos años. Tiene 4 200 líneas. Encuentras .card, luego .card--compact, luego .card--compact-sidebar y, por último, un .sidebar .card--compact { padding: 12px !important; } añadido un viernes por la noche. Tu tarea de hoy consiste en reducir el padding interior de una tarjeta, en una sola página. No sabes quién más usa .card--compact: la búsqueda de texto completo devuelve once plantillas y no tienes forma de comprobarlo salvo abriendo todas las páginas del sitio. Así que no lo tocas. Añades una duodécima regla, con un nombre algo más preciso, y el archivo sigue creciendo.

No es un fallo de disciplina, es una propiedad del lenguaje. CSS tiene un ámbito global y ningún recolector de basura: nada te avisa de que una regla está muerta, nada te impide escribir una que sobrescriba a otra a distancia, y la especificidad convierte cada corrección en una puja al alza. Una hoja de estilos se comporta como una variable global compartida por todas las páginas, modificable desde cualquier sitio y sin pruebas de regresión. Al cabo de dos años, la única operación de la que estás seguro de que no romperá nada es añadir. Es exactamente por eso por lo que estos archivos nunca se reducen.

Comentarios

Los comentarios funcionan con GitHub Discussions

Inicia sesión con GitHub para participar en la discusión

¡Enlace copiado!